Honda Civic LSi

Honda Civic LSi
Mi primer coche

31 de mayo de 2007

Pierdo el control

Casi casi.

Subía por Balmes. Acababa de cruzar Ronda General Mitre. Recordaba yo que una vez subí en taxi por esa misma calle, y el taxista (para ir a Vall d'hebron) giró a la izquierda, para entrar en la calle de Bertran, y luego calle Mare de Deu del Carme, para salir a la Avenida República Argentina. Y desde allí, hacia arriba, se llega muy fácil a Vall d'Hebron a través de la Plaza de Alfonso comín.

Pues hoy quise repetir ese recorrido, pero en mí coche, conduciendo yo.

Arranqué desde el semáforo de Balmes con General Mitre. Un par de coches giraron a la derecha, para ir hacia Lesseps. Yo no, yo seguí recto.

Arranqué en primera, al poco pasé a segunda, y luego a tercera. Ahi el coche ganó velocidad. Crucé General Mitre y me situe en el carril de más a la derecha, el que marca que se puede girar a la derecha.

Cuando me acercaba al momento del giro, quise frenar y meter segunda. Frenar, frené, pero segunda no la metí. Hablando mal, me hice la picha un lio y casi sigo recto.

Frené e intenté girar, pero tuve la misma sensación que en la Carretera de Vallvidriera, cuando bajando tomaba alguna curva muy cerrada. La sensación que el coche se va. Ya se que es la fuerza centrípeta, que me juega una mala pasada, pero me despista. Y hoy casi sigo recto.

Lo que es seguro es que no tomé la "trazada" que siguen otros coches cuando giran allí, y me abrí más para hacer el primer giro a la derecha. Eso dificultó el siguiente giro a la izquierda.


Lo tengo que volver a repetir. Quizás mañana, ya veremos. Pero eso de reducir de marcha no me acaba de salir bien.

Muchas veces acabo frenando, sin reducir (es decir, sin pasar de tercera a segunda). Tambien tengo tendencia a pisar mucho el embrague, a ir con el embrague pisado y frenando. Así el freno motor no actúa.

Alguna vez me ha pasado de reducir de cuarta a segunda, por error. Por suerte, el coche ya lo llevaba muy frenado, y meter seguna no supuso ningún problema para la mecánica.

Bueno, que quedan aún cosas por mejorar.
:-)

Meridiana

Hacía años que no pasaba por la Meridiana.

Y tampoco es que tuviera tiempo de mirar mucho, porque era yo el que conducía.

Venia del Nus de la Trinitat. Mi compi de trabajo (y amigo) me había indicado el camino hasta la Meridiana.

Una vez que llegué a ella, la cogí hacia el centro de la ciudad. Esa calle es muy muy muy muy (pon todos los 'muy' que quieras) ancha, y larguísima. Vamos, a pie puedes tardar tres meses en recorrerla.

Exagero, pero es muy ancha, y muy larga.

Los carriles no son excesivamente anchos, pero el coche cabe bien (si no cupiese, menudo broma) y una vez te situas y ves que el coche va recto, no tienes que mover el volante.

Solo mover pedales y cambio.

En la zona donde entré en la Meridiana, no hay carril bus. Yo iba por el carril de más a la derecha. Pero un poco más adelante, veo que los coches que van delante mío ponen intermitente a la izquierda.

O alguien se ha parado o se ha averiado un coche, o alguna otra cosa. Pues era otra cosa, efectivamente: carril bus.

Nada, pongo intermitente a la izquierda, e intento meterme. Dos coches, dos, que no me dejaron entrar. Y arrancaban de cero, como yo, tras un semáforo. Mira qué les podía costar dejar que entrase. Tuve que frenar (para no chocar con el primero) y abrirme un poquito.

El tercero (gracias, tío !!!) sí me dejó entrar.


La segunda anécdota es con una moto. Bueno, un ciclomotor tuneado. Si se puede considerar tuning aquello, claro.

Iba yo por el carril continguo al carril bus. Me adelanta un ciclotor y se mete en mi carril, pero vamos, sin distancia de separación conmigo. Casí me lo como. Freno. No pasa nada.

El ciclomotor continua. No me pude fijar del todo, pero juraría que la rueda de atrás le bailaba. Bueno, un poco más adelante decide girar a la derecha, y se para en medio. Chulo él.

Al final arranca, se mete en otra calle, y yo puedo continuar mi marcha, ya sin más problemas (ni anécdotas).

AP-7 directo a Barcelona (y 2)

Hoy volví a hacer el mismo recorrido. Esta vez vine con un compañero (el cual a su vez viene a veces con mi compañera de trabajo, en su coche) tambien por la AP-7 y luego la C-52, hacia el Nús de la Trinitat.

Un atasco de mil diablos. Se ve que hubo un accidente en la Ronda de Dalt y estaba todo colapsado. Avenzando a paso de tortuga.

Tuvimos tiempo de ver motos circulando por el arcén. Un coche con el protector de plástico de las luces traseras derechas roto (por tanto, nada de luces rojas o ambar; todas blancas). Un avión en vuelo rasante (Sabadell está cerca, con su aeropuerto). Un pájaro, volando más bajo que el avión.

Y es que la circulación era muy lenta. A ratos. Es curioso. Es como si los coches aparecieran y desaparecieran por arte de magia. Miras hacia adelánte, ves una curva, y a lo largo de esa curva los coches están parados.

Miras el pájaro, miras el avión, te distraes con un intermitente (¿o era la luz de freno?) roto, y cuando te vuelves a fijar en la autopista, delante tuyo ya no hay nadie.

Bueno, exagero un poco, pero me despisté un momento (y ya digo, coches parados una curva más adelante) y cuando volví a mirar, el que estaba delante mío ya estaba acelerando y me había sacado un buen trozo.

Y claro, como mi coche hasta que no le meto tercera, no le puedo exigir mucho, pues dejé un hueco enorme (hasta el infinito, y más allá, je je) que pronto otros coches (oportunistas) ocuparon.

Pero nada, en cuanto me recuperé, me situé tras el último de la fila, y para Barcelona.

Poco más que contar.

30 de mayo de 2007

Y no llevaba la "L"

Ya se que muchos conductores no noveles cometen errores. Somos humanos y todos nos podemos equivocar.

Lo digo porque acabé en plaza de Alfonso Comín. Había bordeado la plaza e iba subiendo para girar a la derecha y coger Vall d'Hebron.

Justo al girar a la derecha, hay tres carriles. El de más a la izquierda lleva directamente a la Ronda de Dalt. Tiene una línea continua, que lo separa de los otros dos carriles.

Los otros dos carriles son del Passeig de la Vall d'Hebron. Entre ellos la separación es mediante una discontinua.

Bueno, pues giro a la derecha, ya confiado que el Ibiza que iba por mi izquierda iba a entrar en la Ronda. Así que giro a la izquierda y me abro para coger el carril de más a la izquierda (de los dos que son "mios".

Craso error. El Ibiza de repente se salta la continua y se mete en mí carril. Yo freno. Él tambien. Señor frenazo el mio. No iba muy rápido, claro esta (cuesta arriba), y no chirriaron mis neumáticos, ni derrapé salvajemente. Pero tuve que frenar sin mirar quién venía detras mio.

El Ibiza queda atravesado. Mitad del coche en el carril de aceleración de la ronda. La otra mitad, sobre "mi" carril. El conductor mira hacia atrás, me ve, y se disculpa con la mano. Está realmente arrepentido.

Después de ver que no nos ha pasado nada, ni a ese conductor ni a mi, miro hacia atrás. Vaya disgusto. Una moto. Frenó a tiempo, suerte de eso, pero hubiera podido empotrarse en mi coche.

Todo por no querer entrar en la ronda. Quizás estaba muy llena y prefirió continuar por Vall d'Hebron. Quizás quería ir por Vall d'Hebron y se encontró con la ronda. Ni idea. No me bajé a preguntarle los motivos.


No es por colgarme medallas. Pero una cosa similar me pasó a mi. Bajaba por Avenida Hospital Militar. Al final de esa calle hay que girar a la derecha. Salía a República Argentina.

Por error mío, al entrar en República Argentina, me quedé en el carril de más a la izquierda. Y seguí por él. Y me di cuenta que, pasado el semáforo tendría que girar a la izquierda (para volver a Avenida Hospital Militar).

Miro a la derecha, y veo venir coche. Miro el retrovisor y veo detrás mio un coche. Hubiera podido echarle morro, pararme, poner el intermitente a la derecha, y esperar hasta poder seguir por República Argentina.

Pero ni quise correr riesgos, ni molestar al conductor que iba detrás mio. Así que giré a la izquierda, salí a Hospital Militar, y volví a girar a la izquierda para acabar en República Argentina.

Esa segunda vez ya cogí otro carril, para no cometer el mismo error.

Por tanto, no soy yo el único que mete la pata.
:-)

PD: El coche al que me he referido no era un Ibiza, pero ¿qué mas da la marca? A fin de cuentas, ésto es un blog, no un atestado de la Guardia Civil o de los Mossos.

Calle sin salida

Estaba en la Plaça Alfons Comín.

Bajé hacia Paseig Sant Gervasi, pero no llegué. Justo al inicio de dicho paseo giré a la derecha y me metí por C/ de Romàn Macaya.

Mas adelante, la mismca calle cambia de nombre: c/ dels quatre camins.

Pasé por la Plaça de Calvó. Pero sin dejar Quatre Camins. Más adelante, ví una calle que subia (por mi derecha) y giré.

Nada más girar ví la semañal de "Calle sin salida".
Era la calle:
C/ Jaume Càncer.

No miré a tiempo y tuve que buscar la forma de dar media vuelta. Al final, en tres maniobras pude poner el coche con el morro mirando hacia abajo, y volver a Quatre Camins.

el problema fue que ví demasiado tarde la señal de "Calle sin salida".

AP-7 directo a Barcelona

Normalmente suelo coger la AP-7 en dirección contraria a Barcelona, para irme a los Túnels de Vallvidriera.

Hoy fuí en dirección contraria. O sea, hacia Barcelona directamente (desde Sant Cugat). Vine con una compañera de trabajo, que me sirvió de guia.

Hay poco que contar; era la primera vez que venía por este tramo de la AP-7 y quería dejar constancia.

Este recorrido desemboca en el Nus de la Trinitat. Desde ahí, Ronda de Dalt, y hacia mi barrio (Vall d'Hebron).

El recorrido fue a ratos rápido, a ratos lento, porque se formaban retenciones en ciertos tramos. Mi compi de trabajo me comentaba que habia menos tráfico del que se esperaba.