En mi caso, cuando quedamos aún no había tenido tiempo de leer esas entradas (y eso que eran de agosto). Así que me dio una clase magistral en vivo y en directo.
Y hoy puse en práctica sus enseñanzas para aparcar. Llegué a mi barrio sobre las 20h, y ya llovía a cántaros. Busqué un sitio donde aparcar y no lo encontré. Mi sitio habitual estaba lleno de coches.
Así que bajé por mi calle (saltándome la señal de dirección prohibida) buscando un hueco. Había uno, pero mi coche no cabía.
Por tanto seguí hasta el final de mi calle y me dispuse a bordear la manzana, porque cuando había pasado la primera vez había visto un sitio. Por desgracia, cuando volví a pasar ya había aparcado un coche allí.
Así que volví hacia mi calle y me dispuse a saltarme dos señales (iba progresando, antes sólo me había saltado una)
a) dirección prohibida
b) prohibido estacionar
Pero antes de entrar en mi calle, ví un coche con los faros encendidos y que maniobraba para salir. Ni corto ni perezoso, aborté la maniobra (lo que evitó que cometiera las dos infracciones anteriormente descritas) y giré hacia la izquierda para ponerme cerca de ese coche, y evitar que me "robasen" el hueco.
El coche se fue, y a mí me tocó aparcar. Coloqué los cuatro intermitentes (esto lo hago casi siempre, aunque no sea muy legal, porque el intermitente, al girar el volante, se apaga) y me dispuse a aparcar.
Estaba aparcanda en la acera de la derecha. A mi derecha estaba el hueco donde tenía que aparcar. Delante del hueco un container de los que se usan para reciclar papel, parecido a
Vale. El container es ancho como un todoterreno. Voy a tener que meter mucho el culo para pegarme a la acera. Sino, me quedaré a tres palmos de la acera.
Primero me situo en paralelo al container. Giro el volante todo a la derecha y meto marcha atrás. Voy retrocediendo (de hecho, girando únicamente, porque el volante está todo a la derecha) hasta dejar el coche a unos 45 grados con la acera.
En la autoescuela hubiera parado el coche, girado todo a la izquierda, y continuaría hacia atrás. Pero en estas circunstancias, dado que el container es muy ancho, si giro de nuevo el coche quedará separado de la acera (a tres palmos).
Por tanto no giro. Pongo el volante recto y continuo hacia atrás. De hecho continué hasta que la rueda trasera tocó el bordillo. Entonces metí primera y avancé un poco, a ojo; lo justo para poder girar todo a la izquierda y acabar de meter el coche.
Una vez hube avanzado un poco, marcha atrás de nuevo, volante a la izquierda. Así acabé de meter el coche en el hueco.
Bueno, aún me hizo falta una maniobra más. Girar a la derecha y avanzar un poco, porque ya no me quedaba espacio detrás para retroceder.
:-)
PD: Mañana hablaré de mi calle, ya que la he mencionado hoy. Por supuesto no diré cuál es, no sea que algún Guardia Urbano me lea y venga a ponerme una multa, je je.