Honda Civic LSi

Honda Civic LSi
Mi primer coche

27 de septiembre de 2007

En el carril de aceleración

Como comentaba ayer, hoy hablaré sobre la tercera y el carril de aceleración.

Pensando que el ruido podría dañar el motor de mi coche, me había acostumbrado a meter cuarta lo antes posible.

Eso hacía que para entrar en la autopista fuera en tercera por el carril de aceleración. Si no venía nadie, aceleraba más y metía cuarta.

De hecho, en muchas ocasiones simplemente aceleraba hasta meter cuarta, y entonces miraba si venía alguien (el carril de aceleración era largo y con buena visibilidad claro). Por tanto, frenar era una tarea que quedaba relegada exclusivamente al freno, en ess circunstancias, porque el freno motor no existía en cuarta.


Esto fue lo que me hizo ver Josep. Ibamos en su coche. Y me mostró cómo acelerar en un carril de aceleración usando sólo tercera.

La teoría es bien siempre. No hagas el memo. Olvida el ruido del motor. El motor está diseñado para soportar ese esfuerzo.

Josep iba por un carril de aceleración (había muy poco tráfico). Era un carril muy largo (de los pocos que hay así). Aceleró para coger velocidad, todo el rato en tercera.

Cuando ya llevaba una buena velocidad, propuso un caso que se da con frecuencia. Imagina que por el carril contiguo viene un vehículo. Le tienes que ceder el paso. Si vas en cuarta, tendrás que frenar, porque el freno motor no actúa.

Pero si vas en tercera, simplemente aceleras menos. Y lo hizo. Aflojó un poco, y el freno motor hizo que su coche se frenara.


De esa forma me mostró el uso de la tercera para dominar el coche y evitar que cualquier maniobra que implique frenar quede en manos del freno exclusivamente.

Resumen
Es bueno acelerar con la tercera marcha engranada, hasta haberse incorporado a la autopista. Con la tercera el freno motor puede actuar, ayudando al freno de pie.

Si se cambia de marcha, a cuarta, el freno motor no actúa, y el dominio del coche en caso de frenada queda exclusivamente en manos del freno de pie.

¡¡ Coche, coche !!

Mi calle tiene forma de L. Yo entraba por la parte corta de esa L. Luego giré a la izquierda, hacia el tramo largo de la L.

Ese tramo largo hace curva a la derecha, y va cuesta arriba. Por tanto tiene mala visiblidad y cualquier persona con dos dedos de frente circula a baja velocidad.

Como decía, después de girar a la izquierda, para ir por el tramo largo de esa L, veo que aparece un niño en una biclicleta.

El niño me ve y se echa a un lado (a su derecha; sabía conducir ese niño). Yo me arrimo a mi derecha también.

Pero el niño, a parte de esquivarme, gira la cabeza hacia atrás y grita a todo pulmón:

¡¡ Coche, coche !!

Un segundo después aparecen cinco o seis niños más a todo trapo (ya digo, ese tramo es de subida para mi, en mi sentido; pero para los niños era de bajada) y que, gracias a su amigo, me esquivaron sin problemas.

De hecho, esquivar me hubieran esquivado igual. Para lo que realmente sirvió su grito fue para advertirme a mí que venían más niños en bici por la calzada. Paré el coche y esperé que pasaran.

Luego continué, buscando un lugar donde aparcar.

Si hubiera llegado un poco antes, no habría tenido tiempo de verlos. Ellos hubieran oido el ruido del motor de mi coche, pero yo hubiera tardado en verlos. Para colmo iba mirando si veía un hueco para aparcar.

:-)

PD: la calle es casi una calle vecinal, pasan muy pocos coches por ella, y casi todos somos vecinos, que ya vamos con cuidado. Por si acaso.

26 de septiembre de 2007

¡¡ Frena, frena !!

Problema 2: retener el coche con el embrague
A veces vengo con un compañero de trabajo desde Sant Cugat a Barcelona. Casi siempre por la C-58, hacia el Nús de la Trinitat. Y casi siempre hay atasco (yo contribuyo con entusiasmo a aumentar el atasco, ya que añado un coche nuevo que el año pasado no provocaba atascos, porque aún no conducía).

Tengo la mala costumbre de frenar muy tarde, cuando voy en autopista. Y para colmo voy en cuarta o quinta. Mi copiloto no puede resistir la tensión y (casi) grita:
¡¡ Frena, frena !!

Yo, como piloto (bueeeeno, vaaale; conductor) veo que el turismo que tengo delante de mis narices aún está lejos, y que podré frenar sin problemas. Pero mi copiloto (vaaale, acompañante) entra en estado de histeria total y a punto está de bajarse del coche, en marcha y todo.


El viernes, hablando con Josep, me hizo notar que no es nada bueno circular como circulo yo. Es mejor usar segunda o tercera, para que el freno motor retenga al coche. La falta de esa retención provoca en mis pasajeros la sensación de falta de control de mi vehículo.

De hecho, mi vehículo va sin control, confiando totalmente en que los frenos no decidan hacer vacaciones o sufrir una muerte súbita (o sea, dejar de funcionar) para no perder realmente el control.

Si redujera a tercera, el freno motor evitaría que el coche fuera casi en punto muerto. Que es lo que pasa si voy en cuarta o quinta, que van muy bien para mantener una velocidad alta, pero son nefastas para frenar el coche.


Desde entonces intento reducir a tercera cuando veo retención. Hoy mi compi de trabajo no se ha quejado, así que algo habré mejorado.


Mañana explicaré (con el permiso de Josep, por supuesto) como aprovechar la tercera para incorporarme a una autopista con el vehículo perfectamente controlado.

Pasado, lo que son las marchas largas y lo que son las marchas cortas.

:-)

(dedicado a JSAF, mi copiloto; bueeeno, acompañante )

25 de septiembre de 2007

[Off-topic] Es niña, es niña

Hoy mi jefe ha sido padre de una niña.

¡¡ FELICIDADES, XAVI !!


(ya se que no soy muy original, pero no se me ocurre nada más que decir)

Embrague

Problema 1: embrague
Como lo prometido es deuda, iré poniendo posts (no puedo precisar cuantos) explicando detalles que salieron el viernes y que pueden ser interesantes para muchas personas (empezando por mí mismo).

Un tema que tenía todos los números para salir era el uso que hacía yo del embrague. Y salío.

No siempre, pero en algunas ocasiones suelto el embrague un pelín bruscamente. Yo pensaba que lo hacía mejor que el Alonso, pero por lo visto el no tener abuela ha sido mi perdición.

Al soltar el embrague demasiado rápido el coche da unos tirones, molestos para los acompañantes, y perjudiciales para el embrague. El embrague está compuesto (entre otras piezas) de dos discos que giran solidarios. Esos dos discos se separan al pisar el pedal del embrague.

En ese momento podemos cambiar de marcha. Luego acelerar un poquito e ir soltando el embrague, para que ambas piezas se toquen y el motor pueda transmitir su fuerza a las ruedas.

Si se suelta el embrague muy poco a poco, el punto de fricción (cuando se tocan ambos discos) dura demasiado y el embrague se puede quemar (o desgastar). Si se suelta muy rápido, el motor transmite su fuerza con brusquedad a las ruedas.

Si se encuentra el punto justo, se irá soltando el embrague progresivamente, ambos discos se irán tocando a la velocidad justa, y la potencia del motor llegará a las ruedas progresivamente.

La conducción se hará sin tirones.

Y yo no le he encontrado aún el puntito, y voy dando tirones, lo que provocará que la vida útil del embrague de mi coche disminuya.

Más información sobre el embrague aquí.

24 de septiembre de 2007

De parranda con Josep

Como expliqué en Hoy conocí a Josep , el viernes pasado conocí a Josep en persona.

Veo que hoy ha dejado un comentario en su blog, De parranda con José Luis.

En mi caso no pensaba publicar nada hasta mañana, puesto que hoy es festivo en Barcelona (es La Mercé, nuestra patrona). Pero quienes lean esa entrada de Josep, quizás vengan a mi blog, y quedaría muy feo que no hubiera puesto nada yo ¿verdad?.

Como dije en 'Hoy conocí a Josep', en días posteriores iré comentando algunas de las cosas que salieron el viernes, y que pueden ser útiles para mucha gente novel como yo.

:-)

22 de septiembre de 2007

6 meses

Tal día como hoy, hace 6 meses hice mi examen práctico para obtener el carnet de conducir B, y lo aprové.

En ese examen tuve mucha suerte, porque la examinadora vino de muy buen rollo. De los tres que nos examinamos aprovamos dos. Una chica suspendió por saltarse un Stop.

Ese día, antes del examen, hicimos clase el chico que aprovó y un servidor. La chica la había hecho el día anterior. Pero íbamos los tres juntos en el coche.

Eso me lleva a pensar en poruqé no lo hacemos eso más a menudo. Está muy bien ir con otros alumnos, y aprender de sus errores (y que ellos aprendan de los tuyos). Además, cada uno puede pagar sólo una hora de clase (en la que conduce), pero el resto del tiempo también aprende.

Bueno, me ha hecho gracia poner ésta entrada, porque no me di cuenta que ayer se cumplían 6 meses. O sea, éste blog tendría que haber empezado ése día.

:-)

(Mi Civic lo compré a principios de Mayo, por tanto ya queda menos para mis 6 meses conduciendo; que serán 5, porque en agosto no pude conducir nada, ya que estuve de vacaciones en Galicia).